La mandataria arremetió contra el sector clasista de la derecha ligado a Letras Libres y recordó los privilegios que perdieron con la 4T.
La nostalgia les delata. Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, puso el dedo en la llaga al señalar que los comentócratas que hoy critican al gobierno añoran un pasado donde recibían cheques, aconsejaban al poder y cenaban con el presidente. La mandataria calificó ese modelo como la “democracia del chayote”, un sistema de privilegios que la Cuarta Transformación desmanteló.
El pronunciamiento ocurrió en el marco del aniversario de Letras Libres, publicación vinculada a la derecha y a figuras como Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze. Para Sheinbaum, este sector representa a una élite clasista que no tolera que el pueblo haya tomado las riendas del país.
“En la que ellos recibían cheques, esa es la democracia que ellos defienden”, expresó la Presidenta. Con tono incisivo, describió el ecosistema que añoran: el apapacho de Aguilar Camín, la cercanía con el poder, las cenas con el presidente de la República, las reuniones privadas, los consejos que daban y el dinero que recibían. Un entramado de cooptación que, según Sheinbaum, se acabó.
La mandataria ejemplificó con el propio Aguilar Camín. Recordó que el intelectual comenzó recibiendo “apapachos” del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, luego pasó con Felipe Calderón y después con Enrique Peña Nieto. Un itinerario que evidencia, según Sheinbaum, la lógica de compra de voluntades que caracterizó a los gobiernos anteriores. En contraste, sostuvo que con la 4T no se compran conciencias, sino que se genera conciencia.
El punto de tensión llegó cuando Sheinbaum describió la visión de la democracia que tienen estos personajes. “La democracia para ellos es donde ellos participan, donde ellos eran los dueños, los jerarcas de la palabra”, afirmó. Pero el diagnóstico fue más allá: calificó a este sector como clasista y racista, molesto porque ahora el pueblo manda y decide.
El cierre fue contundente. Sheinbaum sentenció que lo que derrotó a esas oligarquías fue el pueblo organizado. Por eso, dijo, ella como Presidenta se debe al pueblo. La “democracia del chayote” quedó exhibida, y con ella, quienes la añoran.


