Bishop Accountability publica la lista un día antes de la gira del Papa León XIV por Sudamérica; nueve han sido condenados.
Nueve condenados por tribunales peruanos. Uno más en Estados Unidos. Un cardenal y dos exobispos en la lista. Seis absueltos, varios en medio de controversias. Diecinueve fallecidos. Y un total de 77 religiosos acusados de abusar sexualmente de menores en Perú. Esa es la dimensión de la base de datos que el grupo activista estadounidense Bishop Accountability publicó el 5 de noviembre, un día antes de que el Papa León XIV inicie su primera gira por Sudamérica, que incluirá Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y 16 de noviembre.
La revelación no es solo un listado. Es una exigencia. La organización exhortó al Papa León XIV a exigir a los líderes católicos locales la publicación del universo total de acusados en sus filas para prevenir futuros abusos. En conferencia de prensa, Anne Barrett Doyle, codirectora de BishopAccountability.org, dijo que lo revelado también ayudará a las víctimas “a sanar” y recordó que en Estados Unidos los obispos y líderes religiosos han publicado listas de religiosos sobre quienes pesan denuncias creíbles.
La lista incluye retratos, nombres y datos sobre presuntas agresiones sexuales a menores, algunas de las cuales se remontan a hace varias décadas. La organización dijo que también había abierto bases de datos similares sobre abusos de religiosos católicos en Estados Unidos, Argentina, Chile, Irlanda y Filipinas. Barrett Doyle también pidió al Papa León urgir al gobierno de la presidenta peruana, Keiko Fujimori, a crear una comisión de la verdad para investigar todas las acusaciones de abuso sexual de menores en instituciones religiosas.
El punto de tensión es la impunidad estructural. Bishop Accountability solicitó al Papa “condenar el sistema judicial” y la “incansable persecución” de periodistas en Perú que han investigado abusos sexuales, como es el caso de Pedro Salinas y Paola Ugaz, quienes expusieron los abusos dentro del grupo católico Sodalicio de Vida Cristiana en un libro publicado en 2015. La revelación expone que “hasta la fecha, los obispos y superiores religiosos de Perú han sido en gran medida inmunes a los factores externos que han impulsado una mayor divulgación del abuso sexual por parte del clero en otros lugares: litigios iniciados por las víctimas; la eliminación de los plazos de prescripción; investigaciones estatales a gran escala sobre la Iglesia; leyes que obligan al clero a denunciar; e investigaciones independientes encargadas por la Iglesia”.
Asimismo, señala que pese a las promesas de transparencia, “los funcionarios de la Iglesia peruana no han dado a conocer información sobre el número de víctimas ni de sacerdotes acusados”. Incluso menciona que en 2019, cuando se le solicitaron estos datos a la conferencia episcopal, un representante respondió: “estamos trabajando en las estadísticas nacionales. Sin embargo, el número de casos ha sido mínimo; el más difundido es el que involucra al Sodalitium y a Luis Fernando Figari”. Sin embargo, la revelación expone que los datos de otros países sugieren que la afirmación del funcionario de la Iglesia es incorrecta, ya que miles de víctimas peruanas aún no se han dado a conocer y que esta base de datos representa solo una pequeña fracción del número real de agresores en la Iglesia peruana. Setenta y siete nombres. Nueve condenas. Una gira papal. Y una pregunta incómoda: ¿cuántos más faltan?


