AUSTERIDAD EJEMPLAR: SHEINBAUM RENUNCIA A AUMENTO SALARIAL PARA 2026
En un gesto de congruencia con su discurso de austeridad republicana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió al Congreso de la Unión una solicitud formal para que su remuneración mensual se mantenga sin ningún aumento durante el próximo año. A través del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026, la mandataria pidió expresamente que su sueldo se mantenga exactamente en 134 mil 290 pesos mensuales libres de impuestos, la misma cifra que percibe actualmente, renunciando así a cualquier incremento salarial o ajuste por inflación. Esta decisión, tomada en un contexto de disciplina fiscal, refuerza el mensaje de que su gobierno prioriza la austeridad en el uso de recursos públicos.
La presidenta no solo rechazó un aumento a su salario base, sino que también declinó cualquier ajuste para compensar el avance de la inflación o el aumento general de precios en el país. Este movimiento es consistente con la política de contención del gasto que ha caracterizado a su administración y a la del expresidente López Obrador. Sheinbaum busca así enviar un mensaje claro de que los tiempos de privilegios y aumentos automáticos para los altos funcionarios han terminado, especialmente en un momento donde las finanzas públicas requieren de estricta disciplina.
Si bien el paquete de prestaciones establecido por ley eleva su ingreso total, la mandataria enfatizó su voluntad de mantener sin cambios su compensación base. Esta crónica narra cómo la primera mujer presidenta de México elige voluntariamente la austeridad, congelando su sueldo en un acto que busca ser ejemplo para todo el servicio público en tiempos de desafíos económicos.
