PETRO ALZA LA VOZ: COLOMBIA NO SERÁ TRAMPOLÍN PARA INVADIR VENEZUELA
En la ciudad brasileña de Manaos, donde la selva amazónica se convierte en testigo de la diplomacia suramericana, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó un mensaje contundente que resonó como un llamado a la cordura regional. Frente a sus homólogos de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y la vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, Petro dejó claro que su país no será cómplice de una escalada bélica: “Colombia no prestará su territorio para ninguna invasión de ningún país vecino, ni ninguno de sus hombres”. La declaración, pronunciada durante la inauguración del Centro de Cooperación Policial Internacional de la Amazonía, fue recibida con aplausos y marcó una posición firme frente al tenso despliegue militar de EE.UU. en el Caribe.
Con la elocuencia de quien evoca la historia compartida, Petro cuestionó la lógica belicista: “¿Entonces nos van a decir que se resuelve con misiles, como en Palestina? ¿Qué es eso en la Patria de Bolívar, el Libertador?”. Su discurso fue un llamado urgente al diálogo y la razón, argumentando que los conflictos internos, como el de Venezuela, solo se solucionan “dialogando entre las partes”. El mandatario colombiano no se limitó a rechazar una invasión; propuso una alternativa concreta: impulsar una nueva ronda de conversaciones entre los actores políticos venezolanos, pues “el pueblo venezolano todo tiene que unirse, porque la amenaza es de invasión”.
Pero Petro fue más allá y sonó la alarma sobre el peligro que corre toda la región. Con una advertencia escalofriante, alertó que el mutismo ante el despliegue estadounidense podría tener consecuencias catastróficas: “Nos caerán las bombas en Bogotá, en Manaos y en Río de Janeiro”. Esta crónica narra el momento en que un líder suramericano dibujó una línea en la arena, defendiendo la soberanía regional y la paz sobre los intereses geopolíticos de potencias extranjeras, en un llamado a unity frente a la amenaza de un conflicto que podría incendiar el continente.
