Gas lacrimógeno y 74 arrestos en Los Ángeles: la protesta “No Kings” sacude EE.UU.

0
45

Las manifestaciones contra Trump y la guerra en Irán movilizaron a más de 8 millones de personas en 3,100 eventos en todo el país; en California, agentes resultaron heridos por bloques de hormigón y se reportaron decenas de detenidos.

Los botes de gas lacrimógeno volaron sobre las vallas del complejo federal en el centro de Los Ángeles. Al otro lado, manifestantes con escudos y máscaras antigás los recogían y los devolvían. Piedras, botellas y bloques de hormigón rotos cruzaron en ambas direcciones. Dos agentes resultaron heridos. 74 personas fueron arrestadas. Y en todo Estados Unidos, más de 8 millones de personas salieron a las calles este fin de semana para decirle “No Kings” a Donald Trump y a la guerra en Irán.

La jornada de protestas comenzó de manera mayoritariamente pacífica. Los organizadores reportaron más de 3,100 eventos en los 50 estados, desde la ciudad de Nueva York hasta Driggs, un pueblo de menos de 2,000 habitantes en el este de Idaho. En Minnesota, Bruce Springsteen encabezó un evento en el césped del Capitolio en St. Paul para celebrar la resistencia a la política migratoria de Trump. Pero en Los Ángeles, la tensión escaló.

Cientos de manifestantes rodearon un complejo federal en el centro de la ciudad. Según el Departamento de Seguridad Nacional, algunos comenzaron a arrojar piedras, botellas y bloques de hormigón contra los agentes. Dos oficiales fueron golpeados por bloques de hormigón y sufrieron lesiones de gravedad indeterminada.

Cuando las autoridades dieron la orden de dispersión, los manifestantes no acataron. La policía lanzó gas lacrimógeno. Andre Andrews Jr., veterano de la Marina y periodista independiente, recorrió todo el trayecto de la manifestación y grabó el enfrentamiento. Relató que algunos manifestantes, protegidos con escudos y máscaras antigás, recogieron los botes de gas y los arrojaron de vuelta. Otros rompieron barreras de hormigón para usarlas como proyectiles.

El saldo en Los Ángeles fue de 74 arrestos por desobedecer la orden de dispersión, más una persona detenida por posesión de una daga. Entre los arrestados había ocho menores de edad. También fue detenida una mujer disfrazada de la Estatua de la Libertad, que sonreía mientras conversaba con un agente que la escoltaba fuera del lugar.

En Denver, la policía declaró una reunión ilegal y lanzó botes de humo después de que un pequeño grupo bloqueara una calle y se negara a retirarse. Al menos ocho personas fueron arrestadas, y una novena fue detenida por lanzar objetos.

Pero la violencia en Los Ángeles fue la excepción. Los organizadores de “No Kings”, una iniciativa de Indivisible, destacaron que la inmensa mayoría de las protestas fueron pacíficas. Ezra Levin, codirector ejecutivo de la organización, estimó que al menos 8 millones de personas participaron este sábado. Las dos rondas anteriores de manifestaciones, en junio y octubre, habían congregado a 5 millones y 7 millones respectivamente.

El elemento más crítico de esta jornada es la escalada de confrontación en un contexto donde las protestas habían sido históricamente pacíficas. Los enfrentamientos en Los Ángeles, con agentes heridos y decenas de arrestos, marcan un punto de inflexión en la resistencia contra Trump.

La presencia de menores de edad entre los detenidos añade una capa de complejidad. Ocho adolescentes arrestados en una protesta política reflejan el nivel de polarización y la participación de familias enteras en la movilización.

La respuesta del Departamento de Seguridad Nacional fue contundente: atribuyó la violencia a los manifestantes y justificó el uso de gas lacrimógeno. Pero las imágenes de manifestantes recogiendo los botes y devolviéndolos, junto con el relato de un periodista independiente que presenció los hechos, sugieren una confrontación más simétrica.

Las manifestaciones no fueron solo estadounidenses. Según Levin, también se llevaron a cabo en más de una docena de países, reflejando una oposición global a las políticas de Trump y a la guerra en Irán.

Gas lacrimógeno en Los Ángeles. Botes de humo en Denver. 74 arrestos en California. Y, al mismo tiempo, más de 8 millones de personas en las calles de Estados Unidos y una docena de países. La protesta “No Kings” fue la más grande hasta ahora, con eventos en pueblos de 2,000 habitantes y en megaciudades de 8 millones. Bruce Springsteen cantó en Minnesota. La Estatua de la Libertad fue detenida en Los Ángeles. La resistencia a Trump y a la guerra en Irán no da señales de amainar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí