Rubio advierte: EE.UU. no permitirá que Irán imponga un peaje perpetuo en el estrecho de Ormuz

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El secretario de Estado afirmó que Trump tiene “una serie de opciones” para impedir el control iraní de la vía marítima clave para el petróleo mundial, mientras Washington dialoga con Teherán a través de intermediarios como Pakistán.

“No vamos a permitir que eso suceda”. La frase de Marco Rubio fue un disparo directo al plan que Irán prepara para el estrecho de Ormuz. El secretario de Estado reveló que Teherán quiere establecer un control permanente sobre la vía marítima por donde pasa entre el 20 y el 25 por ciento del petróleo mundial. Su plan, según Rubio, es crear “un sistema de peaje”. Y la respuesta de Washington será contundente: el presidente Trump tiene “una serie de opciones” para impedirlo.

La advertencia de Rubio llegó en una conferencia de prensa donde también confirmó que Estados Unidos está llevando a cabo conversaciones con Irán, incluso a través de intermediarios. Trump, dijo, “prefiere la diplomacia”. Pero dejó claro que Washington debe estar preparado para que esos esfuerzos fracasen. Y en ese escenario, las opciones militares están sobre la mesa.

“Vamos a lograr [los objetivos militares] en semanas, no en meses”, afirmó Rubio. La frase es un mensaje de urgencia. La guerra contra Irán lleva casi cuatro semanas. Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados el 28 de febrero, en pleno proceso de negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní. Ahora, Rubio dice que el fin está cerca.

El secretario de Estado no dio detalles sobre cuáles son las “opciones” que Trump está considerando. Pero el contexto es claro: Irán ha cerrado parcialmente el estrecho de Ormuz, ha amenazado con establecer un peaje permanente y ha advertido que ningún buque podrá transitar sin su autorización. La respuesta de Washington podría incluir desde acciones navales hasta operaciones militares en la propia isla de Kharg.

El Parlamento iraní ya anunció que tiene previsto establecer un nuevo régimen en el estrecho. El diputado Alaedín Borujerdí dijo que se cobrará un peaje por el paso y que no se concederá a los buques el derecho a transitar sin autorización. La medida, si se implementa, transformaría una vía marítima internacional en una zona bajo control efectivo de Teherán.

Rubio dejó claro que Washington no lo tolerará. Pero también reconoció que la diplomacia sigue su curso. “Hay algunas conversaciones en marcha”, dijo, en algunos casos a través de intermediarios. Pakistán es uno de ellos. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, confirmó que varios mediadores han transmitido mensajes sobre el deseo de Estados Unidos de negociar.

La contradicción es evidente. Mientras Washington habla de diálogo, sus fuerzas armadas continúan los bombardeos. Irán lo ha señalado: acusa a Estados Unidos de planificar una ofensiva terrestre mientras simula buscar un acuerdo. Teherán asegura estar preparado para responder a cualquier invasión.

El elemento más crítico de esta escalada es el control del estrecho de Ormuz. No es solo una vía marítima. Es la arteria energética del mundo. Si Irán logra imponer un peaje o restringir el tránsito, el impacto en la economía global sería catastrófico. Los precios del petróleo ya se han disparado desde el cierre parcial del estrecho. Un control permanente significaría una crisis energética prolongada.

Las “opciones” de Trump, según Rubio, están diseñadas para impedir ese escenario. Pero cualquier acción militar para reabrir el estrecho por la fuerza conlleva riesgos enormes. Irán ha demostrado su capacidad para atacar buques de guerra con misiles y drones. Las advertencias de Erik Prince sobre “buques en llamas” resuenan en el Pentágono.

La diplomacia, mientras tanto, avanza en silencio. Pakistán y otros mediadores intentan encontrar un terreno común. Pero la desconfianza es profunda. Irán recuerda que los ataques del 28 de febrero ocurrieron en pleno proceso de negociaciones. Desde entonces, la guerra no ha cesado.

Marco Rubio lo dijo: Trump tiene opciones para impedir que Irán controle el estrecho de Ormuz. No dio detalles, pero el mensaje fue claro. Estados Unidos logrará sus objetivos militares en semanas. Mientras tanto, la diplomacia sigue su curso a través de Pakistán. Teherán ya anunció que impondrá un peaje. Washington dice que no lo permitirá. La guerra lleva cuatro semanas. El estrecho está parcialmente cerrado. Los precios del petróleo se disparan. Y en medio, las opciones de Trump esperan en un escritorio de la Casa Blanca.

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