
La mandataria atribuye el desplome a reuniones diarias a las 6 a.m., 54 mil detenciones y 32 mil armas decomisadas; el fentanilo incautado por EE.UU. bajó 76%.
El dato es contundente: 49 por ciento menos de homicidios dolosos por día entre septiembre de 2024 y mayo de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum lo lanzó desde la tribuna de la Mañanera del Pueblo, este 27 de mayo, como una evidencia irrefutable. Detrás de la cifra, dijo, no hay casualidad. Hay un método.
“Trabajo permanente, riguroso, profesional, honesto del Gabinete de Seguridad”, enumeró. Y añadió un engranaje clave: coordinación con los estados y atención a las causas de la violencia. No es un discurso abstracto. La mandataria desglosó acciones concretas que, según su relato, están reescribiendo la geografía del delito en México.
Uno de los programas insignia ha sido el rescate de jóvenes en zonas de alta incidencia delictiva. A través de la Secretaría de Gobernación, explicó, se identificó a adolescentes y adultos jóvenes que ni estudiaban ni trabajaban. “Se les toma de la mano y se les lleva a la escuela”, afirmó. O se les incorpora al programa Jóvenes Construyendo el Futuro. La cifra: más de 6 mil personas sacadas del entorno de riesgo.
El brazo punitivo también ha operado a toda marcha. Sheinbaum reveló que en lo que va de su administración han sido detenidos más de 54 mil presuntos delincuentes. Paralelamente, mediante el programa “Sí al desarme, sí a la paz”, se han retirado de las calles cerca de 32 mil armas de fuego. El detalle no es menor: la mayoría son de alto poder.
“Lo que nos interesa es la construcción de la paz en México”, sentenció. La fórmula, según ella, tiene dos patas: atención a las causas y cero impunidad. Y esa segunda pata incluye a funcionarios corruptos. Mencionó casos concretos de municipios donde la Fiscalía General de la República encontró colusión con el crimen organizado. “Se actuó”, dijo secamente.
El combate al fentanilo también arrojó un número que llama la atención desde Washington. De acuerdo con cifras oficiales del gobierno estadounidense, el decomiso de esa droga en territorio norteamericano se desplomó: de 863 kilogramos en octubre de 2024 a apenas 208 en el último reporte mensual. Una reducción del 76 por ciento. Sheinbaum lo presentó como un termómetro de la efectividad mexicana.
Pero quizás el dato más revelador de la rutina presidencial ocurre antes del amanecer. La mandataria reveló que el Gabinete de Seguridad se reúne diariamente desde las seis de la mañana. Allí se definen estrategias, se coordinan operativos y se impulsan acciones conjuntas entre los distintos niveles de gobierno. Esa disciplina, dijo, ha fortalecido las áreas de inteligencia e investigación, ahora enfocadas en proteger a la población y no en asuntos políticos.
Guanajuato aparece como un laboratorio exitoso. Sheinbaum señaló que la disminución de homicidios en ese estado se logró tras la detención de integrantes de grupos delictivos dedicados a la extorsión y a la violencia entre organizaciones criminales.
“Se van debilitando las estructuras delictivas”, afirmó. Y describió el engranaje: operativos conjuntos, un solo Sistema Nacional de Inteligencia e Investigación, equipo nuevo, fiscalías general y estatales trabajando al unísono. “Un trabajo muy, muy importante”, resumió. La frase final sonó a bitácora de guerra y a promesa: “Y en este trabajo vamos a seguir”.