El secretario de Seguridad presentó gráficas en la Mañanera donde el promedio diario pasó de 86.9 a 44.3 casos, mientras la Guardia Nacional suma 120 mil elementos y 600 cuarteles.
El número es contundente: 44.3 homicidios diarios.
No es un pronóstico. Es el dato preliminar de mayo de 2026 que Omar García Harfuch puso sobre la mesa este miércoles. La cifra representa el nivel más bajo de todo el periodo analizado por el gobierno de Claudia Sheinbaum. Y el contraste con el pasado es brutal.
Septiembre de 2024: 86.9 asesinatos por día.
La caída es del 49%. En términos reales, la violencia homicida se redujo casi a la mitad en menos de dos años.
El funcionario no dudó en calificar el fenómeno como una tendencia a la baja “sin precedente” en el país. Las gráficas que presentó durante La Mañanera muestran un descenso que comenzó de manera gradual en 2025. El momento clave llegó en abril de ese año, cuando el promedio rompió la barrera de los 60 homicidios diarios al ubicarse en 58.5.
Pero lo más impactante ocurrió en 2026. Febrero marcó 49.3 casos diarios. Mayo, apenas 44.3. La curva no solo baja: se acelera hacia el suelo.
El secretario de Seguridad no se limitó a mostrar el presente. También puso sobre la mesa la comparación histórica. Los números hablan por sí solos: con Felipe Calderón, el promedio pasó de 28.6 homicidios diarios en 2006 a 70.9 en 2012. Con Enrique Peña Nieto, la cifra escaló hasta 100.5 en 2018. Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se mantuvo cerca del centenar en los primeros años para luego descender a 91.7 en 2024.
Ahora, la administración de Sheinbaum presume una reducción que ningún sexenio reciente logró.
¿La clave? Harfuch lo atribuyó todo a la Estrategia Nacional de Seguridad. Dos pilares concretos: la consolidación de la Guardia Nacional —que hoy supera los 120 mil elementos desplegados— y una infraestructura de más de 600 cuarteles construidos, calificada por el propio funcionario como “inversión histórica”.
“La Guardia Nacional hoy apoya activamente a las 32 entidades federativas y a la gran mayoría de los municipios”, sentenció.
El discurso oficial insiste en que el modelo combate al crimen organizado, fortalece la presencia territorial y refuerza la prevención, todo bajo un esquema de derechos humanos. Pero el dato crudo es lo que realmente impacta: por primera vez en años, México estaría viendo una caída real y sostenida de los homicidios.
La pregunta que flota es inevitable: ¿es un punto de inflexión o un espejismo estadístico?
Por ahora, Harfuch y Sheinbaum tienen los números de su lado.
