La exdirigente abandona la presidencia partidaria para integrarse al gabinete, abriendo proceso de sucesión en el colectivo fundado por López Obrador
Una decisión que redefine el tablero político: Luisa Alcalde abandona la presidencia nacional de Morena para integrarse al gabinete federal.
La mandataria extendió una propuesta que la dirigente aceptó de inmediato. Ahora, la exlideresa ocupará la Consejería Jurídica del Ejecutivo, movimiento que implica su separación formal de la conducción partidista.
Mediante un mensaje audiovisual, Alcalde manifestó sentirse honrada por la designación presidencial. Expresó a la jefa del Ejecutivo su disposición para seguir aportando al proyecto de Transformación desde una nueva posición institucional. El proceso de selección de su relevo en la dirigencia se activará en los próximos días, cuando las estructuras de dirección sean convocadas para definir al siguiente responsable del colectivo.
La transición ocurre en un momento clave: el partido, fundado por Andrés Manuel López Obrador —a quien Alcalde describió como el mandatario más destacado en la historia reciente del país—, enfrenta el reto de mantener unidad y rumbo electoral bajo nueva conducción. La salida de su máxima representante genera interrogantes sobre la estrategia para los próximos comicios.
Con orgullo por haber pertenecido a un colectivo de “mujeres y hombres valientes”, Alcalde cierra un capítulo mientras el faro que representa Claudia Sheinbaum —primera mujer en ocupar la Presidencia de México— marca el horizonte del proyecto transformador.
